En defensa del interés nacional

La caña de azúcar, como cultivo y como producto industrializado, ha sido por décadas una de las principales fuentes de trabajo y de ingresos del país.

La vigencia de cuotas preferenciales en el mercado norteamericano ha sido un factor de estabilidad en las exportaciones de ese producto, lo que permite la sustentabilidad de esta agroindustria.

Este año, por ejemplo, el país suplió 183,000 toneladas de azúcar a ese mercado y recibió ingresos por 130 millones de dólares.

Si no surgen factores que alteren este modelo de flujo, las exportaciones azucareras seguirán aumentando.
No obstante, en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos se ha producido un alineamiento de un grupo de sus miembros para sancionar al país con un recorte de esa cuota y otras medidas.

Se basan en supuestos abusos de trato y de trabajo forzoso así como de precarias condiciones de vida de los obreros cañeros, la mayoría de origen haitiano.

Frente a una expectativa tan negativa como esa, un grupo de senadores, al que probablemente se le agregarán los diputados de once provincias cuyas economías dependen de este cultivo, ha salido en defensa del interés nacional.

Ellos se proponen ir directamente a tocar puertas en los estamentos de poder de los Estados Unidos para demostrar que las razones argüidas por sus colegas de la Cámara de Representantes, son inadmisibles.

Pocas veces se ha producido la unanimidad de propósitos para un caso de esta naturaleza.

El gobierno y los ayuntamientos de estas zonas azucareras también deben unirse a esta defensa del interés nacional hasta conseguir el objetivo de evitar una negativa afectación de nuestras exportaciones azucareras al mercado norteamericano.